jueves, 8 de agosto de 2013

Como rentabilizar nuestras inversiones

Parece que fue ayer cuando contraté mi primera cuenta nómina en una época en la que eso no era lo habitual, pues la costumbre en todas las empresas era pagar en efectivo con el dinero metido en un sobre.

Hoy nos reímos e incluso nos extrañamos, pero en aquella época insisto en que era lo habitual. El directorcillo de la sucursal vino a conocerme, pues fui el primer cliente de la sucursal en tenerla. Me regaló un reloj de pulsera con publicidad del banco que aún conservo sin estrenar, pues nunca he utilizado reloj. Eso fue todo lo que obtuve del banco por ser un pionero de la época. Hoy incluso te dan importantes rentabilidades al contratar una.

Rentabilidades no tan altas como las de los derivados de la banca que son un producto de lo más curioso y donde las personas con una cierta intuición, pueden ganar muchísimo dinero si saben escoger acertadamente su inversión. De todos los derivados, yo me quedo sin dudarlo con los swaps pues para mi son como un traje a medida donde puedo especificar tanto la moneda en la que se hará el intercambio, como las fechas, tipos de interés y la fórmula que se utilizará en la transacción, sin por supuesto las limitaciones o formalidades a que nos obligan las bolsas organizadas, como por ejemplo la de Madrid o si me apuras incluso la de Londres. Suelo utilizarlos para la transformación programada de flujos de caja a tasa fija, en flujos de caja a tasa fluctuante. Aunque también se pueden utilizar a la inversa, yo de momento no le he encontrado utilidad. No digo que no la tenga, sino que aún yo no se la he encontrado.

También son muy interesantes los futuros del ibex y con mucho menos riesgo si cabe, siempre que se tomen una serie de precauciones como por ejemplo no utilizar un multiplicador superior a 1'5 puntos, siendo lo que más me gusta la liquidación que se liquida en la última sesión de negociación por la diferencia entre el precio de la compra o de la venta según el caso, y el precio de liquidación diaria. Aunque tienen eso sí, el inconveniente de la presión en las bolsas por la preocupación sobre el posible final de los estímulos económicos de los bancos centrales de como en nuestro caso, la zona Euro.

Tres opciones de obtener una buena rentabilidad por un dinero que de dejarlo en un cajón no rentaría nada, además de los riesgos a que se expone la tenencia de efectivo en casa.

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